Ahorro de agua
Menos agua que un cultivo convencional al aire libre.
Cada brote que producimos reduce la huella ecológica y fortalece la comunidad de Alcorcón. La Huerta Urbana de Julián cultiva cerca de quienes comen nuestros productos, con agua recirculada y decisiones medibles.
Los resultados forman parte de cómo planificamos cada cosecha.
Menos agua que un cultivo convencional al aire libre.
Reducimos el CO₂ al evitar transportes desde grandes distancias.
El agua y los nutrientes vuelven al circuito cerrado de cultivo.
Usamos envases compostables, sin plástico de un solo uso.
Los restos vegetales de La Huerta Urbana de Julián se separan al terminar cada ciclo y se entregan a agricultores locales para producir compost. Los posos de nutrientes se reutilizan como abono orgánico en huertos urbanos. Así cerramos una parte del recorrido dentro de Alcorcón y damos una segunda utilidad a materiales que antes acabarían como residuo. Nada se desperdicia.
El impacto también se mide en oportunidades compartidas.
La solución hidropónica recircula el agua dentro del sistema. Solo reponemos la parte que absorben las plantas o que se pierde por evaporación.
La producción se realiza en Alcorcón y se entrega en el entorno próximo. El recorrido es más corto que traer producto desde grandes distancias.
Se separan y se destinan a compostaje con agricultores locales. Parte de los nutrientes también se aprovecha en huertos urbanos.
Trabajamos con envases 100% compostables para evitar el plástico de un solo uso en la entrega de nuestros productos.
Organizamos actividades educativas y colaboramos con entidades locales para acercar la agricultura urbana y compartir excedentes.
En La Huerta Urbana de Julián diseñamos cada zona de cultivo para producir alimentos frescos en un espacio urbano de Alcorcón. La hidroponía nos permite controlar el uso de agua y nutrientes, mientras la venta local acorta la distancia hasta la mesa. Revisamos el consumo, el material de cada envase y el destino de los restos después de cada cosecha. Es trabajo concreto. El resultado se nota en el barrio.
“Recibir hojas cultivadas en Alcorcón nos permite explicar a nuestros clientes de dónde viene el producto. La conversación cambia cuando pueden conocer el origen y el recorrido.”Francixco Motawakil, responsable de compras
“Con La Huerta Urbana de Julián nuestros talleres parten de un ejemplo real. El alumnado ve cómo se recircula el agua y entiende que producir alimentos en la ciudad exige cuidar cada recurso. Es una experiencia muy concreta.”Darian Suriñach, coordinadora de actividades educativas